«El lenguaje es una limitación, una prisión. El diseño permite explorar otros espacios.» — Neville Brody
Hoy en día resulta complicado comprender la educación sin relacionarla con el uso de herramientas digitales que faciliten el proceso de enseñanza - aprendizaje, propiamente en la praxis.
Lejos de orientar su uso exclusivamente a un modelo virtual en su totalidad o procesos híbridos, sincrónicos o asincrónicos, el uso de plataformas, sitios de apoyo, programas y demás, está a la orden del día en cuestiones de enseñanza, tanto dentro como fuera del aula de clase. Las herramientas de las que hablamos, propiamente, no se limitan a su uso suplantando tal o cual estrategia de enseñanza, como lo pueden ser pizarras virtuales, recursos para la creación de mapas mentales, sino que buscan idear nuevos métodos y modelos que fomenten aprendizajes en entornos diversos.
Si bien este tipo de herramientas no eran tan utilizadas por el personal docente o escuelas, no fue sino a raíz de la pandemia que se dio un aumento significativo. Según un estudio realizado por BlinkLearning, en el año 2021, el porcentaje de docentes que se adentraron al uso de éstas incrementó del 39% al 93%; claro está, a tenor de una necesidad. Sin embargo, también representa y denota una gran capacidad de adaptación por parte del sistema educativo a los modelos necesarios según el contexto en que se imparte. O, más aún, representa un compromiso por parte del personal docente, público y privado, respecto a la labor que desempeñan.
Más allá del uso de herramientas, en un uso general, la modalidad que puede fomentarse en una educación de formación profesional o en otros niveles, sin duda tuvo también un auge importante. Estudios mencionan que después de 2022, en México, el 78% de los internautas se mostró interesado en continuar con sus estudios formales, y de ese número, el increíble 64% se mostró interesado en realizarse preferentemente en Universidades que oferten planes y programas en línea. Mostrando interés sobre todo por la flexibilidad que implican los horarios y que tienen a ser más accesibles en costos, al no contemplar el uso de infraestructura física.
Ahora que conoces estos datos, que no hacen más que corroborar aquello que notamos en la práctica, nos gustaría compartirte algunas herramientas utilizadas en la labor docente hoy en día.
NeurekaLab es una herramienta con una finalidad muy específica, la cual consiste, en, por medio de inteligencia artificial y gamificación, poder detectar de manera temprana factores indicativos en posibles deficiencias o dificultades de aprendizaje en niños en el rango de los 5 a los 8 años; evaluando habilidades como la lectura, el cálculo, y la atención. Todo esto sin alterar la dinámica del aula.
¿Eres un docente que fomenta el aprendizaje colaborativo? Esta herramienta es totalmente para ti. GarageLab es un espacio educativo que promueve ampliamente este tipo de aprendizaje. Algo que resaltar es el hecho de que es sumamente útil en espacios de exclusión social. Además, ofrece formación en competencias digitales, fabricación digital, impresión 3D y corte láser.
Sin duda una herramienta que fomenta la motivación e ideal en casos de deserción escolar.
Esta herramienta, si entendiste la referencia del nombre, sabrás qué uso tiene. Si pensaste en el gran filósofo griego, estás en lo correcto. Socrative tiene la función de crear cuestionarios, los cuales pueden ser utilizados como exámenes o sondeos, tal cual lo hacía el filósofo en su método para indagar la verdad. Es una herramienta similar al famoso Kahoot!, o los clásicos formularios de Google.
Si estás cansado de utilizar siempre el clásico PowerPoint, esta herramienta es para ti. Prezi es un sistema que te permite crear presentaciones dinámicas y con animaciones que no encuentras comúnmente. Además, sus elementos tienden a ser sumamente llamativos y con temáticas que puedes adaptar según la temática de tu presentación. No descartamos el uso de PowerPoint, sino, más bien, como toda herramienta tiene una finalidad específica, y sin duda es la creación de presentaciones que no colocarías en una ambiente más formal.
Originalmente es un gestor de proyectos, así como lo es también Trello, Notion, entre otros, sin embargo, no podemos descartar el uso de gestión que puede ser aplicado en el ámbito educativo. Asana nos permite crear listas de tareas con determinadas finalidades, lo cual puede favorecer la organización de proyectos escolares si eres un alumno, o por qué no, gestionar la planeación de tu curso si eres docente.
Asana cuenta con Plantillas que pueden ser utilizadas y personalizadas según las necesidades de cada usuario, es por eso que puede ser altamente adaptable. Simplemente necesitas algo que ordenar y gestionar.
Herramientas no tan conocidas, pero sí muy útiles, tienen a tener una aplicación muy por encima de las más comunes. Es justamente el caso de ésta. Educaplay, nos permite crear adivinanzas, test, mapas, y también juegos. Si bien, las funciones parecen orientar más hacia una educación básica, sin duda, puede caber también aspectos de educación profesional.
Si bien, no es propiamente una herramienta que podemos utilizar en un curso, Coursera es una plataforma que ofrece cursos en línea, en donde podrás encontrar algunos gratuitos. Lo más interesante es que muchos se encuentran avalados por grandes Universidades de todo el mundo. Dentro de esta podrás encontrar cursos sobre cómo gestionar cursos en línea, así como metodologías de enseñanza en entornos complejos.
Recuerdas, un buen docente, debe encontrarse en constante capacitación. También, si eres un buen alumno, tu preparación no debe limitarse a un aula de clases.
Si bien, como tal su función se refiere más que nada a la gestión como tal del aprendizaje, o más bien, del avance que se va generando sobre un curso, las herramientas con que cuentan resultan de mucha utilidad al momento de buscar formas de eficientar la labor del docente. Los LMS ofrecen funciones que van desde el la implementación de actividades como lo es sencillamente el hacer extensivo un documento o recurso a los alumnos hasta generar automáticamente una calificación final. Además, sistemas como Moodle incluso tienen la opción de generar constancias o certificados de término al momento de que el alumno inscrito termina un módulo o curso.
Un uso más adecuado de los LMS sin duda es significar la base para, por ejemplo, llevar a cabo actividades con las plataformas mencionadas anteriormente, gestionando los avances, entregas incluso observaciones en caso de generarse actividades en base a ello.
Hoy en día sin lugar a duda, el uso de este tipo de sistemas, o de herramientas se han vuelto cada vez más comunes, y, gracias a su variabilidad, se han vuelto más necesarias al momento que llevar a cabo la labor de enseñanza - aprendizaje por parte de escuelas o particulares. Si bien, implican un reto, una vez dominadas y familiarizadas con su uso, resultará en una eficientización en los procesos académicos y de gestión de la educación, y sin lugar a duda, un fomento más a la inclusión, dado que, muchas de las herramientas se encuentran orientadas de manera específica a determinado tipo de alumnado.
La efectividad en la educación en línea ha mejorado sin lugar a duda después de la pandemia, antes de ésta apenas un 7% del alumnado se decía conforme con los modelos de enseñanza aplicados y desarrollados. Después de una gran labor, y con ello la creación y fomento de modelos basados en verdadera comprensión de las necesidades que implica la modalidad, actualmente casi el 90% de los alumnos que cursan o han cursado estudios en base a modalidades virtuales, se muestran satisfechos con los resultados obtenidos. Evidenciando así una mejora significativa en los procesos y en la calidad de la enseñanza virtual.